jueves, 25 de octubre de 2012
Empiezan en Sant’Egidio las negociaciones para Casamance
viernes, 9 de diciembre de 2011
Europa vende minas, Europa quita minas
Lo peor del caso es que C3 no estaba sola. Desde 2008 han sido encontradas en esta región del sur de Senegal, donde viven casi cien mil personas y los niños van al colegio, las mujeres al mercado y los hombres a cultivar la tierra, vender o pescar, es decir, donde transcurre la vida como en cualquier lugar del mundo, nada menos que 161 minas, de las que el 95% son europeas, sobre todo portuguesas, y la mayoría antipersonales, prohibidas desde 1999 por la Convención de Ottawa. Nadie sabe cuántas más están aún escondidas bajo suelo senegalés.
Es un pequeño misterio cómo llegó nuestra amiga C3 a esta carretera que atraviesa la bella Casamance. Las opciones no son muchas, pero ya se sabe qué pasa en las guerras, la verdad es la primera víctima. O bien la llevaron hasta allí los rebeldes del Movimiento de Fuerzas Democráticas de Casamance (MFDC), quienes no dan información de dónde han colocado minas, entre otras cosas porque no lo tienen del todo claro, o bien fue el Ejército senegalés, que niega oficialmente haberlas utilizado.
Hay que recordar que Casamance es desde hace décadas el escenario de un conflicto bélico entre el MFDC, que reclama la independencia de esta región, y el Ejército senegalés, que intenta sofocar la revuelta. Los problemas comenzaron a ser serios a partir de los años 80, pero esta guerra, que ha provocado entre 3.000 y 5.000 muertos, unos 60.000 desplazados, 758 víctimas de minas (la mayoría amputados) y en la que se han visto implicadas de una manera o de otra las vecinas Gambia y Guinea Bissau, no ha dejado de estar más o menos activa desde entonces. De hecho, en los últimos dos años se ha vivido un incremento de la violencia y los enfrentamientos en algunas zonas de la región. El último incidente grave tuvo lugar el pasado 21 de noviembre, cuando diez trabajadores murieron por un supuesto ataque de la guerrilla en Diagnon, a sólo 30 kilómetros de Ziguinchor.
La asociación no gubernamental Handicap-Internacional, creada en los años 80, fue la que se encontró con C3 y sus "amigas", pues está haciendo el trabajo de desminado en Casamance desde el año 2005. Primero comenzaron con un estudio del terreno. De las 3.446 localidades de la región, visitaron un total de 311 que eran susceptibles de que hubiera minas. Finalmente detectaron 149 áreas y 63 kilómetros de carreteras o senderos "sospechosos" en los que comenzó el desminado en el año 2008. En 18 meses han localizado 161 municiones (la mayoría son minas, pero aquí también se incluye alguna granada) de las que el 95% son de fabricación europea. Y es Europa, precisamente, quien financia las labores de desminado en Senegal con una aportación de 4 millones de euros. Primero vende las minas y otras armas, lucrativo negocio, y luego financia su retirada, intentando reparar el daño creado. ¿No es esto una paradoja?
Jean François Le Petit, jefe de misión de Handicap-Internacional en Casamance, explica que cuatro de cada cinco minas encontradas son portuguesas, de un tipo llamado MAP. "Comenzamos con el detector de metales, pero un día nos tropezamos con una mina de fabricación belga, la PRB M35, que es indetectable porque no tiene suficiente metal. La encontramos por el detonador, pero tuvimos que cambiar toda la estrategia", asegura Le Petit. Entonces tuvieron que comprar una máquina de desminado que se maneja a control remoto, la Digger 3, con la que han "limpiado" unos 200.000 metros cuadrados en 18 meses. Eso sí, hombres y mujeres, que también las hay, siguen siendo imprescindibles para dar por despejada una zona.
Los problemas a los que se enfrentan en Casamance son múltiples, según explica Le Petit. Además de la indetectabilidad de algunas minas, está el tremendo calor que deben soportar los desminadores con equipos que pesan hasta 15 kilos y bajo un sol de justicia. También complica las cosas el largo periodo de sequía que sufre la zona, que provoca que el terreno esté cada vez más duro; la abundante vegetación, que debe ser retirada antes de explorar un área; y la falta de información acerca de los lugares donde se encuentran las minas y su gran dispersión.
En este caso, los principales informadores son la propia población. Pero claro. Ocurre que hay zonas "sospechosas" para la gente en las que luego no aparecen artefactos y a la inversa, zonas aparentemente limpias en las que se produce algún descubrimiento inesperado. A veces la lluvia también contribuye a que "emerjan". "En una ocasión pasábamos por una carretera ya desminada en plena época de lluvias y uno de nuestros trabajadores se dio cuenta de la presencia de una mina a simple vista, que había "subido" con la lluvia. Luego encontramos otras tres junto a ella", recuerda Le Petit.
Pese a los evidentes riesgos de este trabajo, el equipo de Handicap-Internacional en Casamance no ha sufrido un solo accidente. "Somos muy rigurosos con la seguridad, con la nuestra y con la de todos", explica el jefe de una misión que también hace labores de información y sensibilización con la población.
Handicap-Internacional nació en los años 80 en Camboya y desde entonces mantiene una constante actividad para ayudar a los discapacitados, "los más vulnerables entre los vulnerables". Actúan tanto en situaciones de emergencia como en la consolidación de servicios para discapacitados, pero su programa estrella es la lucha contra las minas.
Artículo publicado en el blog de El País África no es un país
miércoles, 7 de septiembre de 2011
La costa de Senegal: un ecosistema vital amenazado (1)
Senegal25/08/2011
http://www.guinguinbali.com/index.php?lang=es&mod=news&task=view_news&cat=2&id=2201
Según un estudio regional encargado por la Unión Económica y Monetaria de África del Oeste (Uemoa), en 2100 muchas de las ciudades costeras de África occidental, como Dakar, Abidjan o Conakry podrían desaparecer debido a la erosión y al avance del mar.
El estado de conservación de las costas occidentales africanas se presupone una cuestión de Estado para todos estos países, ya que las inundaciones son un problema cíclico que podría incrementarse ante la posible influencia que tendrá sobre las mismas el cambio climático. Si pensamos en un país como Senegal, donde las zonas costeras apenas cuentan con desnivel, podemos hablar de áreas extremadamente vulnerables a la erosión a poco que el nivel del mar suba por los efectos del deshielo en los polos. Más allá de los efectos adversos que eso puede suponer a la pesca, otros sectores como la agricultura también se verían afectados por la influencia de la salinización en las tierras costeras cultivables y la falta creciente de agua dulce.
El Plan Nacional de Adaptación a los Cambios Climáticos (PANA 2006) identifica los sectores más vulnerables en Senegal y propone acciones y estrategias para la lucha contra la salinización de las tierras, la realización de obras de protección de la costa o la adopción de medidas de orden legislativo e institucional. Sin embargo, acciones de este tipo no aseguran el éxito y a veces los mayores peligros de las zonas costeras vienen motivados precisamente por la acción del hombre, que termina por romper más si cabe el equilibrio ecológico de la misma. Este es el caso del Parque Nacional de la Langue de Barbarie, en torno a Sant Louis (norte de Senegal, cerca de la frontera con Mauritania). Es posible que estas 2000 hectáreas de cordones de dunas en la desembocadura del río Senegal, que sirven de área de reproducción para miles de aves, tengan los días contados.
A finales de 2003, con el fin de salvar la ciudad de Sant Louis de las inundaciones provocadas por la crecida del río, las autoridades locales decidieron excavar con urgencia un canal de cuatro metros de ancho a través de la lengua de arena, siete kilómetros al sur de la ciudad. La idea era que el río pudiera desembocar con mayor facilidad en el mar pero, por efecto de las fuertes mareas, el canal no se estabilizó y comenzó a crecer casi automáticamente. Hoy en día, la anchura ha superado el kilómetro de largo, la lengua de tierra está cortada en dos y la fuerza de la marea puede adentrarse sin problema en el río Senegal. Tal ha sido el desastre ecológico y social que la pesca se ha visto afectada, porque las piraguas corren serio peligro al atravesar la zona. Además, los habitantes del pueblo pesquero de Dounba Begei han tenido que abandonar sus hogares por los peligros de las crecidas del agua.
Si seguimos bajando por la costa senegalesa más hacia el sur, nos encontramos con casos similares, aunque en los últimos años hay algunos atisbos de cambio que invitan a ser mucho más optimistas. Tanto el delta del Sine Saloum, al norte de Gambia, como la Casamance, al sur, son zonas de gran valor ecológico y medioambiental. Lo son, fundamentalmente, gracias a los innumerables brazos de agua tupidos de manglares en torno a los ríos Saloum y Casamance. Los manglares son un elemento fundamental para luchar contra la fragilidad del equilibrio ecológico costero, al constituir la frontera entre el mar y la tierra. Precisamente por ello, son áreas con especial sensibilidad a las actividades humanas y a las posibles consecuencias del cambio climático.
Por desgracia, la situación a nivel planetario de estos ecosistemas se ha degradado de forma exponencial en las últimas décadas. Entre 1980 y 2008, 3,6 millones de hectáreas de manglar desaparecieron en todo el mundo, lo que supuso un 20% de la población total. En el mismo período, una cuarta parte de los manglares de las costas de África occidental fueron borrados del mapa, debido principalmente a las grandes sequías que asolaron al África subsahariana en los 70 y 80. El exceso de sal y la ausencia de agua dulce provocaron que muchos manglares murieran, aprovechándose la madera para hacer carbón, construir casas o ahumar conchas y pescados. Por si fuera poco, con los manglares se fue la barrera de protección natural de los arrozales contra la sal, por lo que se tuvo que recurrir a la construcción de grandes diques de contención en Ziguinchor o Affiniam (Casamance).
Soluciones frente a una situación insostenible
El tiempo ha demostrado que estas obras de ingeniería no siempre son la mejor solución, al menos si no se tiene en cuenta el equilibrio inescrutable con el que se mueve la naturaleza. Los diques lograron contener las subidas del mar, pero también bloquearon la influencia de las mareas y provocaron una mayor destrucción de los manglares. Además, la construcción de pistas y carreteras sin dejar un pasaje para favorecer el intercambio entre el agua del mar y del río, necesario para mantener este ecosistema, acabó por acelerar el proceso. La situación en los primeros años de este nuevo siglo comenzaba a ser realmente insostenible, aunque la acción de entidades como Oceanium, un organismo senegalés dedicado a la conservación medioambiental de zonas costeras, ha ayudado en los últimos años a combatir este delicado retroceso.
A partir de 2004, Oceanium ha puesto en marcha una exitosa campaña de repoblación de manglares centrada en el Sine Saloum y en la Casamance. Tras una campaña de sensibilización y formación, la acción ha movilizado a más de 80.000 participantes de 323 pueblos de ambas regiones, concienciados de la importancia de recuperar un hábitat tan fundamental para sus vidas. Más de 36.000.000 de jóvenes manglares plantados sólo en el invierno de 2009 constatan el éxito de una campaña que permite lanzar un llamamiento a los gobiernos del África occidental. Antes de ponerse a construir rutas, carreteras o diques de contención, resulta fundamental otorgarle un papel crucial a la ecología y al equilibrio de la naturaleza, que es sabia y suele actuar en consecuencia. Si medimos el impacto de todo lo que hacemos, probablemente podremos luchar mejor contra las adversidades que se atisban en torno al cambio climático y sus efectos.
domingo, 20 de junio de 2010
Nuestra sede en Casamance
viernes, 18 de junio de 2010
Senegal: vidas en suspenso en Casamance
En septiembre de 2009, la violencia armada obligó a los mil habitantes de Baraf a huir de la aldea. Los pobladores, en su mayoría agricultores, tuvieron que escapar y abandonar sus viviendas, sus tierras y sus huertos. A partir de ese momento, se sumaron a los grupos de desplazados que residen en la ciudad de Ziguinchor y sus alrededores. El número de personas desplazadas ha aumentado drásticamente debido a la inseguridad que afecta a esta región de Senegal desde hace más de dos décadas.
Kaoussou Sagna apoya su bicicleta contra el tronco de un árbol de mango. La bicicleta es todo lo que pudo llevar consigo cuando dejó su hogar. Ahora, vive en la aldea de Bourofaye Diola, situada muy cerca de Baraf pero en una zona libre de minas, junto a unas doce familias procedentes de Baraf que se instalaron allí a esperar que la situación mejore. "Vinimos aquí porque conocemos a la gente y sabemos que todos están dispuestos a ayudarnos", explica Kaoussou. Los residentes de Bourofaye Diola han hecho un poco de lugar para acoger a sus vecinos.
Contaminación por minas
Mariama Coly vive ahora con su esposo y sus ocho hijos en la casa de su prima, en Ziguinchor. La familia tenía tierras de cultivo y huertas en Baraf, y una pequeña casa que ellos mismos habían construido. Cuando se oyeron los primeros disparos, estaban trabajando en el campo. Creyeron que los enfrentamientos terminarían pronto, pero, al final, tuvieron que huir como los demás pobladores.
Mariama fue uno de los primeros residentes desplazados que se arriesgó a regresar para echar un vistazo. "No soportaba no saber qué había pasado con nuestra casa, nuestras tierras, nuestra vida", dice. En su viaje a la aldea, tuvo que insistir mucho para que la dejaran cruzar todos los puntos de control y superar otros obstáculos, todo ello sumado al riesgo, siempre presente, de las minas y de los artefactos sin estallar. "Lo hice para ver si podíamos regresar", explica Mariama. Lo que encontró fue la casa dañada, con el techo parcialmente derrumbado, y la cosecha quemada.
Sobreviviendo
Ahora, han empeorado las condiciones de vida de todos. Estos agricultores solían cultivar sus tierras con la ayuda de sus esposas e hijos. Consumían lo que necesitaban y vendían o guardaban el resto. Hoy, sobreviven lo mejor que pueden, en una economía sumamente afectada por la violencia. Las mujeres ganan algún dinero vendiendo productos en los mercados, mientras que los hombres realizan trabajos agrícolas ocasionales.
Casamance es una zona fértil y la agricultura es la principal fuente de ingresos. Pero, en Baraf, ya no hay agricultura. Las aves de corral, las cabras y las ovejas se han esfumado. "Todo lo que teníamos desapareció", dice Jean-Marie Sambou, que huyó de Baraf, el lugar donde nació, para refugiarse en Bourofaye Diola.
El CICR estima que 40.000 personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares en Casamance. Unas 10.000 personas desplazadas viven en Ziguinchor. Los "nuevos desplazados" de Barafa se suman a los "antiguos desplazados", algunos de los cuales no han podido regresar a su hogar en más de diez años.
Ayuda para las personas más afectadas
En el marco de su cometido de proteger y asistir a las personas afectadas por conflictos armados y otras situaciones de violencia, el CICR presta ayuda a la población de Baraf desde su oficina en Ziguinchor.
En el mes de abril, en colaboración con la Cruz Roja Senegalesa, el CICR realizó un estudio destinado a identificar a las familias más necesitadas. La proximidad de la estación de las lluvias hacía más urgente conocer estos datos. Los criterios aplicados en el estudio abarcaban la alimentación, la asistencia médica, la educación infantil, la vivienda y el tamaño de la familia. Con la ayuda del jefe de la aldea, se identificaron 52 familias y se evaluó su situación.
A fin de satisfacer sus necesidades básicas, el CICR recientemente proporcionó a cada familia arroz, frijoles, aceite comestible, láminas de plástico, mosquiteros y baldes.
Los desplazados residentes en Baraf están agradecidos a las familias que los han acogido. Pero, pese a la calurosa bienvenida que recibieron y a la armonía que reina entre ellos y sus anfitriones, su deseo es regresar a su hogar. "La gente ha sido buena con nosotros", dice uno de los desplazados, "pero de todos modos, nos sentimos como en la cárcel, y estamos ansiosos por salir en libertad".
Fuente: Reportajes CICR, 15-6-2010 www.icrc.org
lunes, 14 de junio de 2010
Esculturas de tierra africana

Elpais.com 14 de junio de 2010
Seni Awa Camara logra en Europa el reconocimiento que se le niega en Senegal - Una galería bilbaína expone varias de sus obras
Seni Awa Camara trabaja el barro con el que da forma a sus esculturas descalza y sentada en el suelo de su casa de Casamance (Senegal), rodeada de los nietos descendientes de la relación de su marido con otra esposa. Los instrumentos que emplea no son más que desechos: el eje de una vieja cámara de fotos, por ejemplo, le sirve para marcar los ojos en sus obras. Del barro surgen figuras inquietantes en las que se mezclan las formas tradicionales, la evocación a los espíritus y las referencias contemporáneas. Sus pequeños monstruos, por ejemplo, viajan en motocicleta.
Una vez concluye la labor con las manos, sus piezas ni siquiera acaban en el horno. Se cuecen en grandes hogueras al aire libre, y allí permanecen hasta que se enfrían. Sus familiares las rescatan de las cenizas, como hacían los alfareros del Neolítico.
Las piezas de Seni Awa Camara, sin embargo, escalan posiciones cuando llegan a Europa. Los precios de las esculturas que expone actualmente la galería Kalao, en Bilbao, oscilan entre los 1.000 y los 8.000 euros. Sus obras formaron parte de la exposición 100% África, en la que el Museo Guggenheim Bilbao reunió a una selección de artistas contemporáneos de ese continente. Las obras pertenecían al coleccionista de origen francés Jean Pigozzi. En Italia se está preparando una antológica de su carrera que se inaugurará el próximo mes de octubre.
En Senegal, donde la artista nació hace unos 65 años ¿la fecha exacta no se conoce?, Seni Awa Camara es una mujer pobre, con la salud maltrecha y sin ningún reconocimiento. El galerista que expone su obra en Bilbao, Jesús Ahedo, comprobó que el Museo Nacional de Dakar cataloga dos pequeñas piezas realizadas por ella como "artesanía de Casamance". "Tiene conciencia de ser artista y lamenta que nadie en Senegal le ayude", explica Ahedo.
La exposición en Kalao (Henao, 18. Hasta principios de agosto) suma una veintena de obras, pertenecientes a los coleccionistas franceses Erwan Le Dieberder y Anne Bataï.
Seni Awa Camara aprendió la alfarería de su madre cuando sólo era una niña. "Su obra es un híbrido surgido de la creación ancestral de esculturas en terracota para el culto y la moderna expresión de carácter popular", apunta el galerista. Heredó las tradiciones y las creencias del pueblo wolof y, al tiempo, permanece atenta a los hechos de la vida cotidiana, en la que tiene especial protagonismo la mujer. Los rostros distorsionados de sus figuras reflejan, según la artista, la indiferencia hacia los antepasados.
En su forma de entender la escultura late algo más que los secretos del oficio que le transmitió su madre. Ella cuenta que se adentraba en los bosques de Casamance con sus hermanos. Allí, dice, los espíritus les enseñaron a trabajar la arcilla.
domingo, 13 de junio de 2010
Video sur les victimes de mine en Casamance
http://www.xibar.net/VIDEO-DOSSIER-sur-les-victimes-de-mine-en-Casamance-Temoignages_a8701.html
domingo, 6 de junio de 2010
Radio Casamance Ziguinchor 100.8 FM
Zig 100.8 FM Casamance - Ziguinchor Kolda Sedhiou is a Regional radio channel from Ziguinchor, Senegal (Africa).
martes, 25 de mayo de 2010
Senegal inaugura servicio sanitario en Casamance
Un nuevo puesto de salud, que dispone también de un servicio de maternidad, ha sido inaugurado este fin de semana en Essome Silathiaye, localidad en de Fogny occidental, en la región de Casamance em Senegal. Asistieron al acto de inauguración autoridades administrativas, tradicionales y religiosas, voluntarios de la Cruz Roja Senegalesa y delegaciones de localidades vecinas.
En el nuevo establecimiento, la comunidad contará con los servicios de una partera y de un agente de salud comunitaria. El nuevo puesto, construido y equipado en su totalidad por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), prestará servicios a los 580 habitantes, aproximadamente, de Essome Silathiaye, a los 2.000 de nueve localidades vecinas y, llegado el caso, a los habitantes del territorio gambiano colindante.
Se concluyó con éxito esta obra gracias a la colaboración entre el CICR, el distrito sanitario de Diouloulou, responsable del personal de salud, y la ONG Manos Unidas, que se encargó de las instalaciones eléctricas y del equipamiento de la maternidad, como parte de su programa Karonghen.
En algunos lugares de Casamance, la atención básica de salud se encuentra muy por debajo de las normas sanitarias nacionales, debido a las difíciles condiciones de seguridad que se registran en esta región desde hace tiempo. Por consiguiente, el CICR presta apoyo a los servicios de atención primaria de salud para que todas las comunidades puedan recurrir a ellos por un costo razonable.
"Desde 2004, cuando el CICR inició un proyecto de prevención del paludismo en la región, se ha esforzado para que la calidad y la naturaleza de los servicios médicos de Casamance sean los mismos que se ofrecen en el resto del país", dijo el jefe de la subdelegación del CICR en Ziguinchor, Maurice Grundbacher.
El CICR, que está presente en Casamance desde 2004, y tiene el cometido de prestar protección y asistencia a las víctimas de conflictos armados y de otras situaciones de violencia, despliega actividades sobre todo en los siguientes ámbitos: asistencia de emergencia, rehabilitación de las infraestructuras sanitarias y de abastecimiento de agua, apoyo a los auxiliares de veterinaria, así como a las agrupaciones de mujeres para reanudar la producción hortícola y apoyo a las actividades comunitarias de la Cruz Roja Senegalesa.
Por staff writer
© afrol News
lunes, 10 de mayo de 2010
SWOT Report Vol. V
El último número de la revista SWOT Report, Vol. V, incluye un capítulo dedicado a los proyectos subvencionados durante el año 2009 (SWOT Outreach Grants) por The State of the World´s Sea Turtles, la unión de Conservation International (CI), el grupo de especialistas en tortugas marinas de la UICN, OBIS-SEAMAP de la Universidad de Duke y un equipo internacional cada vez mayor de organizaciones locales, científicos y conservacionistas.
Entre ellos se encuentra nuestro proyecto “Apoyo al desarrollo de actividades sostenibles en la zona costera de la región de la Casamance (Senegal)” – Appui au développement d´activités durables dans la zone côtière de la région de la Casamance (Sénégal), que venimos realizando durante los años 2008 y 2009.
Si quiere ver el ARTÍCULO pinche AQUÍ
Para descargar un pdf con la REVISTA COMPLETA (6 MB), que incluye el primer mapa mundial con los datos de nidificación de las tortugas olivácea y de Kemp, así como otros artículos destacados sobre los dispositivos excluidores de tortugas (DET), cambios en comportamientos humanos para la conservación, etc.
jueves, 17 de diciembre de 2009
Boletín nº 5
Ya está disponible el Boletín nº 5 (Diciembre de 2009) de nuestro proyecto "Apoyo al desarrollo de actividades sostenibles en la zona costera de la Casamance (Senegal)".
miércoles, 2 de diciembre de 2009
Curso de formación sobre tortugas marinas
El curso ha tenido lugar en el Centro de Formación Profesional Satang Jabang, situado en la localidad de Kafountine, Casamance, que nos ha alquilado una amplia aula con su equipamiento, donde se han impartido las clases teóricas y prácticas del curso.

Además de las charlas impartidas en el curso (ver programa a continuación), los alumnos recibieron abundante documentación sobre las tortugas marinas, un documento-guía para identificar las diferentes especies que puedan aparecer en la zona costera de la Casamance, información sobre la normativa nacional e internacional que protege a estas especies, fotocopias de la bibliografía existente, revistas del SWOT (The State of the World´s Sea Turtles), así como otro material divulgativo y de sensibilización (camisetas, posters, trípticos, etc.).
Durante las primeras horas de la última jornada, se realizó una visita al puerto pesquero artesanal de Kafountine, guiados por el Jefe del Servicio de Pesca, Sr. Abasse Badian, alumno del curso. Durante está visita los asistentes al curso pudieron conocer de primera mano las actividades que se desarrollan en este puerto, el de mayor movimiento comercial de toda la zona costera de la región de la Casamance, así como el trabajo que se despliega alrededor del extenso secadero-ahumadero de pescado existente junto al puerto. Los alumnos pudieron charlar directamente con los pescadores, conocer su opinión sobre las capturas accidentales o no, de tortugas marinas y acerca de las normas de protección ambiental de la zona costera próxima, el Área Marina Protegida de Abéné.
El programa de actividades del curso (en francés):
Cours de Formation
« Identification, biologie et suivi des plages de ponte des tortues marines en la Casamance (Sénégal) »
Kafountine, Casamance, 26, 27 y 28 Octobre 2009
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AGENDA
LUNDI, 26 Octobre
09h30 Inscription des participants
10h00-10h30 Présentation de FUNDATION TIERRA IBERICA et objectifs de la formation
10h30-11h00 ASAN et FUNDATION TIERRA IBERICA: Quelle collaboration
11h00-11h30 Les tortues marines: espèces, biologie et écologie
11h30-12h00 Pause café
12h00-12h30 Identification des espèces de tortues marines
12h30-13h00 Séance pratique d´identification des espèces
13h00-14h00 Discussion générale
MARDI, 27 Octobre
10h00-10h30 Réalisations de FUNDATION TIERRA IBERICA en Casamance
10h30-11h30 Menaces des tortues marines
11h30-12h00 Pause café
12h00-12h30 Menaces des tortues marines au Sénégal et en Casamance
12h30-13h00 Séances pratiques d´exercice
13h00-14h00 Discussion générale
MERCREDI, 28 Octobre
9h00-11h30 Visite d´échange avec communautés locales de Kafountine: problématique tortues-pécheurs et connaissances empiriques des pécheurs
11h30-12h00 Pause café
12h00-13h00 Techniques de recherché, suivi des plages et sauvetage des tortues
13h00-14h00 Discussion et perspectives
14h00-14h30 Clôture de la formation et photo des participants
14h30 Déjeuner

Para ver más fotos del curso pinchar: FOTOS CURSO.
jueves, 5 de noviembre de 2009
CASAMANCE: EMBOSCADA CONTRA CIVILES, AUMENTA LA INSEGURIDAD
13/10/2009 20.26
domingo, 4 de octubre de 2009
Rebels kill six Senegal soldiers in Casamance: military source
03/10/2009 19:49 ZIGUINCHOR, Senegal, Oct 3 (AFP)
Six Senegalese soldiers have been killed in an attack apparently carried out by former rebels from the separatist Casamance Movement of Democratic Forces, military officials said Saturday.
"Yesterday (Friday)... a Senegalese army patrol returning to its base was attacked by armed elements supposedly belonging to the MFDC. There were six dead, four wounded and two missing," a military source told AFP.
The attack, one of the most deadly in recent years, took place near the village of Sare Boya, three kilometres (two miles) from the border with Guinea-Bissau, in the southern Casamance region about 120 kilometres east of the regional capital Ziguinchor, Colonel Ousmane Sar, an armed forces spokesman, told AFP.
Sar put the toll at "six dead, three wounded and no missing.
"In three years we have not had such a heavy toll in the army," he said.
Sar said the attackers fired anti-tank rocket-propelled grenades at a military vehicle which had become stuck before fleeing south to the Guinea-Bissau border.
Border controls have been stepped up, he added. The attack was the third since early September.
Senegal's President Abdoulaye Wade "firmly condemns the attacks and expresses his condolences to the families of the victims," a government communique sent to AFP said Saturday.
Wade said last month he would pursue efforts to bring peace to the region, saying he deplored the violence.
Earlier this month, officials in Casamance called for the reopening of talks between the Dakar government and the former rebels following the killing of a government soldier in an attack blamed on the MFDC.
The MFDC began an armed uprising in 1982 and made peace with the Dakar government in 2001, and then again five years ago.
The Casamance region is separated geographically from the rest of Senegal to the north by Gambia.
On August 21, a military official reported several clashes between the army and former rebels in Casamance.
Suspected MFDC members have also been blamed for killing three civilians in attacks on vehicles in the region in August and this week.
Moustapha Bassene, a member of a peace panel for Casamance, told AFP in Ziguinchor Senegal should "rapidly open talks with the MFDC including Gambia and Guinea-Bissau" which both border the troubled region.
